Es un biofertilizante a base de bacterias probióticas endófitas de la rizosfera y hongos micorrízicos que ayudan a degradar los residuos vegetales del suelo, como los digestatos de la producción de biogás. Permite solubilizar el fósforo y movilizar el potasio del suelo, así como fijar el nitrógeno atmosférico en cantidades considerables desde el inicio del ciclo de cultivo.